Imagen del Santísimo Sacramento, Iglesia Matriz de San Pedro de Pelileo, Tungurahua. Theios Parrhesía.

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.
Santa Misa presidida por el Presbítero Santiago Martín, FM desde Madrid, España, Magnificat TV.
Liturgia de la Palabra del Viernes de la II Semana de Cuaresma.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura del libro del Génesis 37, 3-4. 12-13a. 17b-28.
Israel amaba a José más que a todos los otros hijos, porque le había nacido en la vejez, y le hizo una túnica con mangas. Al ver sus hermanos que su padre lo prefería a los demás, empezaron a odiarlo y le negaban el saludo.
Sus hermanos trashumaron a Siquén con los rebaños de su padre. Israel dijo a José:
«Tus hermanos deben de estar con los rebaños en Siquén; ven, que te voy a mandar donde están ellos».
José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán. Ellos lo vieron desde lejos y, antes de que se acercara, maquinaron su muerte. Se decían unos a otros:
«Ahí viene el soñador. Vamos a matarlo y a echarlo en un aljibe; luego diremos que una fiera lo ha devorado; veremos en qué paran sus sueños».
Oyó esto Rubén, e intentando salvarlo de sus manos, dijo:
«No le quitemos la vida».
Y añadió:
«No derraméis sangre; echadlo en este aljibe, aquí en la estepa; pero no pongáis las manos en él».
Lo decía para librarlo de sus manos y devolverlo a su padre.
Cuando llegó José al lugar donde estaban sus hermanos, lo sujetaron, le quitaron la túnica, la túnica con mangas que llevaba puesta, lo cogieron y lo echaron en un pozo. El pozo estaba vacío, sin agua.
Luego se sentaron a comer y, al levantar la vista, vieron una caravana de ismaelitas que transportaban en camellos goma, bálsamo y resina de Galaad a Egipto. Judá propuso a sus hermanos:
«¿Qué sacaremos con matar a nuestro hermano y con tapar su sangre? Vamos a venderlo a los ismaelitas y no pongamos nuestras manos en él, que al fin es hermano nuestro y carne nuestra».
Los hermanos aceptaron.
Al pasar unos mercaderes madianitas, tiraron de su hermano; y, sacando a José del pozo, lo vendieron a unos ismaelitas por veinte monedas de plata. Estos se llevaron a José a Egipto.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la primera lectura
Ya en los primeros capítulos del Génesis, hemos visto hasta dónde es capaz de llegar el hombre cuando se deja llevar por la envidia. La historia de José no es diferente a la de Caín y a muchas historias que se continúan escribiendo hoy en día, en las cuales, la envidia y el interés desmedido, siguen llevando a muchos a VENDER a sus hermanos por un poco de dinero. La envidia y el afán de riqueza y de poder continúan siendo una de las principales causas de injusticia en muchos ambientes de nuestra sociedad económica. Pudiera ser que nosotros no seamos directamente los causantes de estas injusticias, sin embargo, como en el caso de los hermanos de José, nuestro silencio avala y coopera a que la injusticia se realice. Aprovecha esta Cuaresma para crecer en el amor a los hermanos y así ser un instrumento de Dios para que la justicia sea una realidad en tu medio.
Salmo 104, 16-21.
R/. Recordad las maravillas que hizo el Señor
V/. Llamó al hambre sobre aquella tierra:
cortando el sustento de pan;
por delante había enviado a un hombre,
a José, vendido como esclavo. R/.
V/. Le trabaron los pies con grillos,
le metieron el cuello en la argolla,
hasta que se cumplió su predicción,
y la palabra del Señor lo acreditó. R/.
V/. El rey lo mandó desatar,
el señor de pueblos le abrió la prisión,
lo nombró administrador de su casa,
señor de todas sus posesiones. R/.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 21, 33-43. 45-46.
En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud y a los sumos sacerdotes esta parábola: «Había una vez un propietario que plantó un viñedo, lo rodeó con una cerca, cavó un lagar en él, construyó una torre para el vigilante y luego la alquiló a unos viñadores y se fue de viaje.
Llegado el tiempo de la vendimia, envió a sus criados para pedir su parte de los frutos a los viñadores; pero éstos se apoderaron de los criados, golpearon a uno, mataron a otro, y a otro más lo apedrearon. Envió de nuevo a otros criados, en mayor número que los primeros, y los trataron del mismo modo.
Por último, les mandó a su propio hijo, pensando: ‘A mi hijo lo respetarán’. Pero cuando los viñadores lo vieron, se dijeron unos a otros: ‘Este es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su herencia’. Le echaron mano, lo sacaron del viñedo y lo mataron.
Ahora díganme: Cuando vuelva el dueño del viñedo, ¿Qué hará con esos viñadores?» Ellos le respondieron: «Dará muerte terrible a esos desalmados y arrendará el viñedo a otros viñadores, que le entreguen los frutos a su tiempo».
Entonces Jesús les dijo: «¿No han leído nunca en la Escritura: La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra del Señor y es un prodigio admirable?
Por esta razón les digo que les será quitado a ustedes el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos».
Al oír estas palabras, los sumos sacerdotes y los fariseos comprendieron que Jesús las decía por ellos y quisieron aprehenderlo, pero tuvieron miedo a la multitud, pues era tenido por profeta.
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión del Santo Evangelio
Esta historia de los trabajadores de la viña es como un llamado de atención para que no se nos suban mucho los humos con lo que tenemos. Jesús nos cuenta que un dueño dejó su terreno bien preparado y se lo encargó a unos empleados, pero cuando llegó el tiempo de cosechar, estos hombres fueron malagradecidos, no quisieron entregar nada y hasta maltrataron a los mensajeros que el dueño había enviado.
En nuestra realidad a veces nos pasa lo mismo, Dios nos da todo: la vida, los talentos, la familia, el trabajo, pero se nos olvida que todo esto es un regalo de Él y empezamos a vivir como si fuéramos los dueños absolutos de todo, sin querer darle cuentas a nadie, y mucho menos a Dios.
Lo más triste de esta parábola es ver hasta dónde llega la ambición de estos hombres, cuando el dueño manda a su propio hijo pensando que a él sí lo respetarían, los trabajadores deciden matarlo para quedarse con la herencia.
A veces nosotros también sacamos a Dios de nuestra vida, de nuestros planes, porque nos estorba para hacer lo que queremos, preferimos hacerlo a un lado. Es importante entender que Dios tiene una paciencia enorme con nosotros, nos manda mil señales para que hagamos las cosas bien y debemos tener cuidado de no abusar de esa confianza para siempre.
Al final, Jesús nos dice que el Reino de Dios es para aquellos que se esfuerzan y dan fruto, no para los que solo ocupan un lugar. No basta con decir que somos creyentes, lo que importa es que se note en nuestras acciones, en cómo ayudamos y en cómo amamos.
Los jefes de aquel tiempo se enojaron porque se sintieron señalados, pero en lugar de cambiar, se pusieron más tercos. Que no nos pase eso a nosotros. Si hoy sentimos que ‘nos cae el saco’, es la oportunidad perfecta para pedir perdón, para arrepentirnos, para ser agradecidos por lo que Dios nos ha dado y empezar a cosechar, empezar a dar los frutos que Dios espera de nosotros.
Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Juan Lara, miembro de Vivir en Cristo. En colaboración con Evangelización Activa.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.
Tomado de: Lectura y Santo Evangelio de hoy 06-03-2026 – Dominicos.org

Reflexión del décimo sexto día de la Cuaresma con el P. José Gabriel Ansaldi, (OSE), desde Paján, Ecuador.
Homilía de hoy con el P. Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.
Conozcamos al santo de hoy, san Olegario, con los canales de youtube Despertar con Dios y Shajaj Ministerio Católico.
Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.
Hoy contemplamos los Misterios Dolorosos.
Ver también: Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Jueves de la II Semana de Cuaresma 05032026
Ver y descargar la Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil para el 08-03-2026
Les obsequiamos un especial de Cuaresma: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía para ver y descargar.
