Santa Misa y Liturgia De La Palabra después de la Epifanía de Nuestro Señor – 08012026

Estamos viviendo el Tiempo de Navidad. Theios Parrhesía, Evolución de Informa-Te Ve LATAM

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Pochauixco, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del jueves después de la Epifanía.

 

Tomado de: Dominicos.org – Lectura y Santo Evangelio de hoy 08-01-2026

Primera lectura

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 4, 7-10

 

Queridos hermanos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.

En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Unigénito, para que vivamos por medio de él.

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados.

 

Salmo de hoy del Salmo 71, 1-2. 3-4ab. 7-8

 

R/. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra

 

Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R/.

Que los montes traigan paz,
y los collados justicia;
defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos del pobre. R/.

En sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. R/.

 

Santo Evangelio del día

 

Lectura del Santo Evangelio según san Marcos 6, 34-44

 

En aquel tiempo, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.

Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle:
«Estamos en despoblado y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de comer».

Él les replicó:
«Dadles vosotros de comer».

Ellos le preguntaron:
«¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?».

Él les dijo:
«¿Cuántos panes tenéis? Id a ver».

Cuando lo averiguaron le dijeron:
«Cinco, y dos peces».

Él les mandó que la gente se recostara sobre la hierba verde en grupos. Ellos se acomodaron por grupos de cien y de cincuenta.

Y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran. Y repartió entre todos los dos peces.

Comieron todos y se saciaron, y recogieron las sobras: doce cestos de pan y de peces.

Los que comieron eran cinco mil hombres.

 

SANTO EVANGELIO

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 4, 14-22

 

En aquel tiempo, con la fuerza del Espíritu, Jesús volvió a Galilea. Iba enseñando en las sinagogas; todos lo alababan y su fama se extendió por toda la región.

Fue también a Nazaret, donde se había criado. Entró en la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó para hacer la lectura. Se le dio el volumen del profeta Isaías, lo desenrolló y encontró el pasaje en que estaba escrito:

El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque me ha ungido
para llevar a los pobres la buena nueva,
para anunciar la liberación a los cautivos
y la curación a los ciegos,
para dar libertad a los oprimidos
y proclamar el año de gracia del Señor.

Enrolló el volumen, lo devolvió al encargado y se sentó. Los ojos de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos en él. Entonces comenzó a hablar, diciendo: «Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír».

Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras que salían de sus labios.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión

 

Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura. Qué fuerte declaración de Jesucristo frente a sus contemporáneos. El Señor está afirmando, en una sinagoga, que las profecías de Isaías se estaban cumpliendo en Él. Y en esas palabras, encontramos gran parte de la identidad de Cristo y de su misión. Primero que nada, nos revelan que Él es el portador del Espíritu de Dios, que Él es su Ungido y que ha venido al mundo para anunciar la Buena Nueva, es decir, para llevar el Evangelio a los pobres y para liberar a los oprimidos.

¡Ojo aquí!, que no ha dicho para alimentar a los pobres, sino para llevarles la Buena Nueva, es decir, para comunicar a los pobres la verdad sobre Dios, sobre el hombre y sobre el correcto modo de relacionarse con ambos; la verdad en materia de pecado y de gracia.

Porque Cristo no ha venido a hacer caridad ni a transformar las estructuras sociales. Él no era solo un buen líder social, sino que ha venido a rescatarnos del pecado, de la muerte y del dominio del demonio.

Ahora bien, como consecuencia de ello, las relaciones interpersonales de quienes se dejan rescatar por Cristo, claro que tienden a cambiar. ¡Tienen que cambiar!, tienen que armonizarse, que guiarse por la enseñanza y la persona de Jesús, pues la nueva medida del amor es la cruz misma. El cambio social y la caridad son, entonces, consecuencia necesaria, pero nunca el fin.

El fin, lo dice el Señor en la cita que ha hecho de Isaías, es la liberación de los cautivos y los oprimidos y la curación de los ciegos. Y si bien, el Señor Jesús ha sanado a muchos de sus enfermedades físicas, el fin nunca fue erradicar la enfermedad en sí o de lo contrario, ya nadie se enfermaría, sino que cada curación era para suscitar las alabanzas a su Padre y la conversión de los pecadores. La liberación principal, que ha venido a traernos no era la de Roma o de algún otro poder político, es la del pecado; y la ceguera que viene a curar, es la del alma frente a Dios.

Y esto ha sido posible cargando sobre sí, toda la consecuencia de nuestro pecado en la cruz y destruyendo su poder con la Resurrección. Pero, Cristo en la cruz, ha entregado el Espíritu Santo y en Pentecostés lo ha derramado a su Iglesia en plenitud. Tú, por tu Bautismo y Confirmación, has recibido ese mismo Espíritu, has sido ungido o ungida por Dios y esto te hace partícipe de la misión de Cristo.

¡Sí! También tú eres enviado o enviada ahora a anunciar el Evangelio, a anunciar que solo Jesucristo salva de la esclavitud del pecado, de las modas presentes, del egoísmo, del demonio, de la muerte en vida y de la muerte eterna. Ahora, tú también eres enviado o enviada a dar la Buena Nueva del Padre amoroso que sostiene nuestra existencia y anhela el encuentro con cada uno de nosotros; a dar la Buena Nueva de Dios que, por amor, se ha encarnado para dar la vida en la cruz por nosotros, y de Dios amor en la persona del Espíritu Santo, que se derrama a través de los Sacramentos, para hacernos capaces del amor de Dios y de amar con y como Dios.

¿Estás viviendo tu identidad de cristiano y tu misión?

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.

 

Hoy contemplamos los Misterios Luminosos.

 

 

Conozcamos al santo de hoy San Severino, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México.

 

 

Continuamos compartiendo esta bella serie de vídeos: La vida espiritual, con los hermanos sacerdotes de la Orden San Elías (OSE)

 

 

Ver y descargar la Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil para el 11-01-2026

 

Ver también: Santa Misa y Liturgia De La Palabra después de la Epifanía de Nuestro Señor – 07012026

 

Ver también: Feliz Navidad a toda la comunidad de Theios Parrhesía – Evolución de Informa-Te Ve LATAM 

 

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