Solemnidad de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo – Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Domingo VII de Pascua 17052026

Imagen: Solemnidad del Señor del P. José Gabriel Ansaldi, OSE.

 

Hoy Domingo, Día del Señor, Jesús te espera en la Santa Eucaristía.

 

 

Santa Misa presidida por el  Presbítero Martín Ávalos Magaña, desde la parroquia Madre de El Salvador, ciudad de Santa Ana, El Salvador.

 

Santa Misa presidida por el  Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Viramontes, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra de la Solemnidad de La Ascensión del Señor.

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 1, 1-11.

 

En mi primer libro, Teófilo, escribí de todo lo que Jesús hizo y enseno desde el comienzo hasta el día en que fue llevado al cielo, después de haber dado instrucciones a los apóstoles que había escogido, movido por el Espíritu Santo. Se les presentó él mismo después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles del reino de Dios.
Una vez que comían juntos, les ordenó que no se alejaran de Jerusalén, sino: «aguardad que se cumpla la promesa del Padre, de la que me habéis oído hablar, porque Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo dentro de no muchos días».
Los que se habían reunido, le preguntaron, diciendo:
«Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino a Israel?».
Les dijo:
«No os toca a vosotros conocer los tiempos o momentos que el Padre ha establecido con su propia autoridad; en cambio, recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que va a venir sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría y “hasta el confín de la tierra”».
Dicho esto, a la vista de ellos, fue elevado al cielo, hasta que una nube se lo quitó de la vista. Cuando miraban fijos al cielo, mientras él se iba marchando, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron:
«Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que ha sido tomado de entre vosotros y llevado al cielo, volverá como lo habéis visto marcharse al cielo».

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Salmo 46, 2-3. 6-9.

 

R/. Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas.

 

Pueblos todos, batid palmas,
aclamad a Dios con gritos de júbilo;
porque el Señor altísimo es terrible,
emperador de toda la tierra. R/.

Dios asciende entre aclamaciones;
el Señor, al son de trompetas:
tocad para Dios, tocad;
tocad para nuestro Rey, tocad. R/.

Porque Dios es el rey del mundo:
tocad con maestría.
Dios reina sobre las naciones,
Dios se sienta en su trono sagrado. R/.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1, 17-23.

 

Hermanos: El Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder en favor de nosotros, los creyentes, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, poder, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no solo en este mundo, sino en el futuro.
Y «todo lo puso bajo sus pies», y lo dio a la Iglesia, como Cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que llena todo en todos.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Conclusión del Santo Evangelio  de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 28, 16-20.

 

En aquel tiempo los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús se postraron aunque algunos titubeaban.

Entonces Jesús se acercó a ellos y les dijo: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas la naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión

 

En este día de la Ascensión del Señor, he querido detenerme sobre un tema importante, sobre todo si hemos entendido que somos enviados a llevar las buenas noticias de Jesús, pues en nuestras comunidades hay personas que se sienten culpables por sus crisis de fe.

Esto no es raro, ni debe ser motivo de tristeza, sino al contrario, de esperanza en el Señor; y es que el Evangelio de hoy nos dice que: ‘los discípulos se postraron para adorarle, pero algunos dudaron’. Esta observación no es una crítica, sino un consuelo profundo para todos aquellos que en situaciones críticas han tenido dudas de su fe.

Esta situación de algunos de los discípulos nos revela que la fe no es un estado de certeza matemática o una emoción inalterable, sino un camino donde la adoración y la duda pueden coexistir bajo la mirada de Jesús. Lo más esperanzador es la actitud de Jesús, que no recrimina esa duda ni aparta a los que vacilan. Y es que en ellos nos podemos ver también nosotros, en donde hay una mezcla de fe ferviente, pero también de fragilidad humana.

Jesús nos deja ver que todos podemos ser sus instrumentos en la evangelización, a pesar de que, en algunos momentos, nazcan algunas dudas en nosotros; la duda cuando se vive frente a Jesús no nos aleja de la misión, sino que nos hace más humildes y dependientes de su gracia.

Es por ello que, conociendo nuestra debilidad, Jesús promete a sus discípulos quedarse con ellos hasta el final. Hermanos, esto nos anima a continuar nuestro camino y nuestra misión, pues ‘si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?’. El Señor no nos mandó a evangelizar porque seamos expertos y sin errores, sino porque somos testigos de un amor que nos sostiene, incluso cuando nuestras fuerzas flaquean.

Recuerda, la misión no depende de nuestras fuerzas, sino de la fe que nos comunica la presencia continua del Señor Jesús.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Pbro. Ernesto María Caro, .. En colaboración con Evangelización Activa.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.

 

 

Homilía del hoy, con el Presbítero Carlos Spahn, El Triunfo del Inmaculado Corazón de María.

 

 

Homilía de hoy con el P. Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.

 

 

Homilía de hoy con el P. Santiago Martín, Franciscanos de María, Magnificat.TV desde Madrid, España.

 

 

Durante la Pascua hasta el día de Pentecostés rezaremos la oración «Regina Caeli» en vez del Ángelus .

 

 

ESPAÑOL

G: Reina del cielo, alégrate, aleluya.
T: Porque el Señor, a quien has llevado en tu vientre, aleluya.

G: Ha resucitado según su palabra, aleluya.
T: Ruega al Señor por nosotros, aleluya.

G: Goza y alégrate Virgen María, aleluya.
T: Porque en verdad ha resucitado el Señor, aleluya.

Oremos:
Oh Dios, que por la resurrección de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a los gozos eternos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amen.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen. (tres veces)

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LATÍN

V: Regina caeli, laetare, alleluia.
R: Quia quem meruisti portare, alleluia.

V: Resurrexit, sicut dixit, alleluia.
R: Ora pro nobis Deum, alleluia.

V: Gaude et laetare Virgo María, alleluia.
R: Quia surrexit Dominus vere, alleluia.

 

Oremus:
Deus, qui per resurrectionem Filii tui, Domini nostri Iesu Christi, mundum laetificare dignatus es: praesta, quaesumus; ut, per eius Genetricem Virginem Mariam, perpetuae capiamus gaudia vitae. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.

Gloria Patri, et Fili, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc et semper, et in saeccula saeculorum. Amen. (3 veces)

Benedicto XIV estableció, en 1742, que durante el tiempo Pascual (desde la Resurrección del Señor hasta el día de Pentecostés) se sustituyera el rezo del Ángelus por la antífona «Regina Caeli».

 

Reflexión: Consagración a la Santísima Virgen María, Día 15, Principio y Fundamento. con el P. José Gabriel Ansaldi, (OSE), desde Paján, Ecuador.

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el  Proyecto Dominus Tecum

 

Hoy contemplamos los Misterios Gloriosos.

 

 

Ver también:  Liturgia de Las Horas para el Domingo de la Ascensión del Señor.

 

Ver también: San Simón Stock – Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Sábado de la VI Semana de Pascua 16052026

 

Ver y descargar la  Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil para hoy domingo 17-05-2026

 

No se pierda el especial de Pascua de Resurrección: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía para ver y descargar.

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