Solemnidad de San Juan Bautista – Santa Misa y Liturgia de La Palabra – Miércoles de la XII Semana del Tiempo Ordinario 24062026

Imagen: San Juan Bautista, Theios Parrhesía.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo,  desde el Templo de San Juan Bautista, pueblo de Acatlán, Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, estado de Guerrero, México.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Antonio Román Bahena,  desde la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra de la Solemnidad del El Nacimiento de San Juan Bautista.

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura del libro del profeta Isaías 49, 1-6.

 

Escuchadme, islas; atended, pueblos lejanos: Estaba yo en el vientre, y el Señor me llamó; en las entrañas maternas, y pronunció mi nombre. Hizo de mi boca una espada afilada, me escondió en la sombra de su mano; me hizo flecha bruñida, me guardó en su aljaba y me dijo: «Tú eres mi siervo, de quien estoy orgulloso.» Mientras yo pensaba: «En vano me he cansado, en viento y en nada he gastado mis fuerzas», en realidad mi derecho lo llevaba el Señor, mi salario lo tenía mi Dios. Y ahora habla el Señor, que desde el vientre me formó siervo suyo, para que le trajese a Jacob, para que le reuniese a Israel –tanto me honró el Señor, y mi Dios fue mi fuerza–: «Es poco que seas mi siervo y restablezcas las tribus de Jacob y conviertas a los supervivientes de Israel; te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra.»

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la primera Lectura

 

Nuevamente el Señor nos recuerda que es él precisamente quien vence nuestras batallas, que en vano nos esforzamos, pues su poder es el que nos da la victoria. Y es que Dios nos ha escogido y nos ha llamado a vivir en su plenitud, por ello, el gran error del hombre es el querer ser autosuficiente, el buscar la independencia de todo y de todos, incluso del mismo Dios. Precisamente con Dios somos más que vencedores; Jesús para esto murió y resucitó, para que en él tengamos la victoria sobre nuestros pecados y debilidades. Aprovechemos nuestra vida para intensificar nuestra relación con Dios. Conozcámoslo más cada día y no sólo de «oídas», sino como una experiencia personal. Preparémonos constantemente, intensificando nuestra oración y buscando que la victoria de Dios se manifieste en nuestra caridad para con los demás.

 

Salmo 138, 1-3. 13-15

 

R/. Te doy gracias, porque me has escogido portentosamente

 

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares. R/.

Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias, porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras;
conocías hasta el fondo de mi alma. R/.

No desconocías mis huesos,
cuando, en lo oculto, me iba formando,
y entretejiendo en lo profundo de la tierra. R/.

 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 13, 22-26.

 

En aquellos días, dijo Pablo: «Dios nombró rey a David, de quien hizo esta alabanza: “Encontré a David, hijo de Jesé, hombre conforme a mi corazón, que cumplirá todos mis preceptos.” Según lo prometido, Dios sacó de su descendencia un salvador para Israel: Jesús. Antes de que llegara, Juan predicó a todo Israel un bautismo de conversión; y, cuando estaba para acabar su vida, decía: “Yo no soy quien pensáis; viene uno detrás de mí a quien no merezco desatarle las sandalias.” Hermanos, descendientes de Abrahán y todos los que teméis a Dios: A vosotros se os ha enviado este mensaje de salvación.»

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 1, 57-66. 80.

 

Por aquellos días, le llegó a Isabel la hora de dar a luz y tuvo un hijo. Cuando sus vecinos y parientes se enteraron de que el Señor le había manifestado tan grande misericordia, se regocijaron con ella.

A los ocho días fueron a circuncidar al niño y le querían poner Zacarías, como su padre; pero la madre se opuso, diciéndoles: «No. Su nombre será Juan». Ellos le decían: «Pero si ninguno de tus parientes se llama así».

Entonces le preguntaron por señas al padre cómo quería que se llamara el niño. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Todos se quedaron extrañados. En ese momento a Zacarías se le soltó la lengua, recobró el habla y empezó a bendecir a Dios.

Un sentimiento de temor se apoderó de los vecinos, y en toda la región montañosa de Judea se comentaba este suceso. Cuantos se enteraban de ello se preguntaban impresionados: «¿Qué va a ser de este niño?» Esto lo decían, porque realmente la mano de Dios estaba con él.

El niño se iba desarrollando físicamente y su espíritu se iba fortaleciendo, y vivió en el desierto hasta el día en que se dio a conocer al pueblo de Israel.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

 

Reflexión del Santo Evangelio

 

Familia, el Evangelio de hoy nos recuerda cómo el ser humano constantemente quiere construir su propia vida, lo cual está bien; el problema está cuando se hace lejos de lo que Dios ya ha definido o puesto como base de construcción.

Miren, cuando nace Juan todos quieren ponerle un nombre. En la mentalidad bíblica el nombre no es una etiqueta, sino un principio que va definiendo la identidad, la gente insiste, debe de llamarse Zacarías, como su padre. O sea, es decir: lo lógico, lo esperado, lo que encaja en la tradición, pero Dios rompe esta lógica: se llamará Juan. Es decir, no será lo que ustedes esperan, será lo que Dios ha decidido. Y yo creo que aquí está el punto central; nosotros queremos seguir a Dios, pero a veces sin renunciar a controlar quiénes somos o lo que los demás dicen que somos, que es peor.

Zacarías, mientras duda, queda mudo, pierde la palabra y no es casualidad; cuando finalmente obedece y escribe Juan es su nombre, en ese momento recupera la voz. Es decir, solo cuando el hombre se alinea con la verdad de Dios, su vida vuelve a tener sentido, su palabra vuelve a tener peso.

El Catecismo de la Iglesia enseña que: ‘Dios manifiesta su omnipotencia sobre todo en su misericordia’. Y eso es precisamente lo que significa el nombre de Juan: ‘Dios ha tenido misericordia’.

La vida de este niño no es un proyecto humano, es el comienzo de un acto de gracia y de misericordia por parte de Dios, pues: ‘él preparará el camino al Salvador’. También Santo Tomás de Aquino afirma que: ‘Dios ordena todas las cosas a un fin’. Eso significa que nuestra propia vida no es improvisación para Dios, no es un accidente para Dios; no es algo que ni tú ni yo inventamos desde cero. La pregunta entonces es ¿estamos dispuestos a aceptar lo que Dios ha querido que sea así, ha querido que seamos?

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Pbro. Miguel Ortiz, de la Arquidiócesis de Monterrey. En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.

 

 

Evangelio del día y Santo Rosario con el Presbítero Marcos Galvis, Sacerdote del Dios Altísimo desde Venezuela.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Santiago Martín,  Franciscanos de María, Magnificat.TV desde Madrid, España.

 

 

Desde Paján, Arquidiócesis de Portoviejo, Ecuador, el P. José Gabriel Ansaldi, del canal Espiritualidad Católica Orden San Elías (OSE), nos comparte hoy: Consagración al Sagrado Corazón – DÍA 24 | Orden San Elías (OSE).

 

 

Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

 

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía.

El ángel del Señor anunció a María.

Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.

Dios te salve, María...

He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve, María...

Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.

Dios te salve, María…

Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.

Oremos

 

Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.

 

Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el  Proyecto Dominus Tecum

 

Hoy contemplamos los Misterios Gloriosos.

 

 

Conozcamos al santo de hoy, San Juan Bautista, con los canales de youtube Movimiento Matrimonial Católico y Santuario de los Mártires.

 

 

Ver también:  Liturgia de Las Horas del Miércoles – XII Semana del Tiempo Ordinario.

 

Ver también: Santa Brígida de Suecia y San José Cafasso – Santa Misa y Liturgia de La Palabra – Martes de la XII Semana del Tiempo Ordinario 23062026

 

Descarga: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía.

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