Imagen de las Cascadas de Cerro Azul, parroquia Cerro Azul, cantón Atahualpa, provincia de El Oro. Fanpage: Ecuador ama la vida.
Santa Rosa, El Oro. – Las comunidades de los cantones Santa Rosa, Pasaje, El Guabo, Machala y Atahualpa se encuentran en estado de emergencia social y ambiental ante lo que catalogan como una inminente catástrofe hídrica provocada por el megaproyecto minero “Cangrejos”, impulsado por los gobiernos de Guillermo Lasso y Daniel Noboa. Este proyecto, de 26 años de duración, se perfila como una de las operaciones extractivas más grandes del país y del continente, pero con un costo devastador: el agua.
El yacimiento, operado por la multinacional canadiense Lumina Gold —que habría transferido participación a intereses chinos— contempla la extracción de 360.000 onzas de oro al año, procesando hasta 80.000 toneladas diarias de material desde el sexto año de operación, todo esto en una zona ecológicamente crítica que abarca bosques primarios y cabeceras de ríos vitales.
Agua o oro: el dilema de la vida
Cerro Azul, ubicado a 1100 metros sobre el nivel del mar, es uno de los ecosistemas amenazados. Desde sus bosques nacen ríos como el Birón, Negro, Buenavista y San Agustín, esenciales para el abastecimiento de agua potable, riego agrícola, pesca y ganadería de miles de familias orenses. El riesgo de contaminación por metales pesados como mercurio (Hg), plomo (Pb) y arsénico (As) es real, según denuncias técnicas y comunitarias. De concretarse, estos afluentes quedarían irreversiblemente inutilizados para el consumo humano y la soberanía alimentaria.
Sin consulta previa, sin transparencia
En sectores como Bella María, en Santa Rosa, los comuneros denuncian la ausencia de consulta previa e informada, violando el Artículo 398 de la Constitución del Ecuador, que establece la obligatoriedad de informar y consultar a las comunidades sobre proyectos que puedan afectar su ambiente o salud. Tampoco se ha revelado públicamente la ubicación exacta de relaveras o plantas de procesamiento, que podrían ser fuentes de lixiviados tóxicos.
La ambigüedad del poder local
El alcalde de Atahualpa, Dr. Exar Quezada, ha causado desconcierto entre la población: mientras en discursos públicos afirma defender el agua y el suelo, por otro lado promueve el discurso de que “la minería genera empleo”, sin aclarar los términos de contratación, impactos a largo plazo o medidas de mitigación. Para muchos, esta doble narrativa encubre una permisividad frente a la destrucción ambiental en marcha.
De Pedro Manuel Román – Notiflash en la Comunidad
Derechos en peligro
Expertos como el abogado ambientalista Mario Melo advierten que el actual modelo extractivista en Ecuador contraviene tratados internacionales como el Acuerdo de Escazú y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos, además de violar derechos constitucionales como el derecho al agua (Art. 12), el derecho de la naturaleza a existir y regenerarse (Art. 71) y el principio de precaución ambiental (Art. 73).
“No queremos repetir el desastre de Zamora”
Las comunidades orenses temen repetir la tragedia ecológica vivida en Zamora Chinchipe, donde la minería a gran escala ha dejado paisajes devastados y ríos muertos. Citan también el caso de Cuenca, donde la ciudadanía decidió proteger sus fuentes de agua y prohibió la minería metálica en zonas de recarga hídrica, un precedente que El Oro clama replicar.
La resistencia crece
Organizaciones sociales, colectivos ambientales, agricultores y defensores del agua han iniciado una serie de movilizaciones y recolección de firmas para exigir la suspensión del proyecto Cangrejos, la realización inmediata de consultas previas vinculantes y una auditoría ambiental independiente. “Estamos defendiendo el agua, no solo de El Oro, sino de todo el Ecuador. Porque sin agua no hay vida, ni oro que valga”, sentenció Carlos Valero, exdirigente comunal.
Tomado de Infórmate El Oro.
📣 La lucha apenas comienza, pero el reloj ecológico corre. ¿Valdrá la pena el oro cuando los ríos estén secos y envenenados?
