Imagen de la Imposición de la Ceniza y Mensaje del P. José Gabriel Ansaldi (OSE) desde Paján, Ecuador
¡Buena Cuaresma a todos!
Este poco de tiempo que huye con curso imperceptible,
y que solo me es dado para que yo me salve,
tarde o temprano por la muerte ha de acabarse por fin;
y el término de mis días contados es infalible.
Ser sorprendido culpable en ese momento terrible,
y dejar a Dios de qué reprobarme,
¡en qué horrendo infortunio me encontraría!
Y sin embargo, ¡ay!, ¡este infortunio es posible!
¡Este infortunio es posible! ¡y yo canto y río!
¡y mi corazón se siente prendado de objetos mortales!
¿En qué sueño está sepultada mi alma?
¿Qué hago? ¿Qué he hecho del tiempo que he pasado?
¡Ah! Mi diversión me convence de locura:
vivir sin vivir en santidad es vivir como un insensato.
Abbé de Rancé
Reformador de la abadía de la Trappe en el siglo XVII

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.
Santa Misa presidida por el Presbítero Javier Martín FM, Franciscanos de María – Magnificat TV, desde Madrid, España.
Liturgia de la Palabra del Miércoles de Ceniza – Inicio de la Cuaresma.
Tomado de: Dominicos.org – Lectura y Santo Evangelio de hoy 18-02-2026
Primera lectura
Lectura de la profecía de Joel 2, 12-18
Ahora – oráculo del Señor convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto; rasgad vuestros corazones, no vuestros vestidos; y convertíos al Señor vuestro Dios, un Dios compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en amor que se arrepiente del castigo.
¡Quién sabe si cambiará y se arrepentirá dejando tras de sí la bendición, ofrenda y liberación para el Señor, vuestro Dios!
Tocad la trompeta en Sión, proclamad un ayuno santo, convocad a la asamblea, reunid a la gente, santificad a la comunidad, llamad a los ancianos; congregad a muchachos y niños de pecho; salga el esposo de la alcoba, la esposa del tálamo.
Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, servidores del Señor, y digan:
«Ten compasión de tu pueblo, Señor no entregues tu heredad al oprobio, ni a las burlas de los pueblos».
¿Por qué van a decir las gentes: «Dónde está su Dios»?
Entonces se encendió el celo de Dios por su tierra y perdonó a su pueblo.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Salmo de hoy tomado del Salmo 50, 3-4. 5-6ab. 12-13. 14 y 17
R/. Misericordia, Señor: hemos pecado
Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.
Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad en tu presencia. R/.
Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R/.
Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R/.
Segunda lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 5, 20 – 6, 2
Hermanos.
Actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios.
Al que no conocía el pecado, lo hizo pecado en favor nuestro, para que nosotros llegáramos a ser justicia de Dios en él.
Y como cooperadores suyos, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios. Pues dice:
«En el tiempo favorable te escuché, en el día de la salvación te ayudé».
Pues mirad: ahora es tiempo favorable, ahora es el día de la salvación.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Santo Evangelio del día
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 6, 1-6. 16-18
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. En cambio, cuando tú des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará».
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión
Hoy las iglesias están llenas, las capillas a reventar. Hoy vemos a todos con una cruz de ceniza en la frente. Sí, ayer fue el último día de chocolates, de dulce, de pan, de redes sociales, ayer comimos hasta saciarnos, hasta hartarme para hoy empezar a ayunar. Y sí, la abstinencia de alimento, en efecto, es un ejercicio ascético, antiquísimo e insustituible en el camino de la conversión, nos permite no solo disciplinar el deseo, purificarlo y hacerlo más libre, sino también expandirlo de modo que se dirija a Dios y se oriente nuestro corazón hacia el bien.
El Papa Pablo VI nos decía sobre el ayuno: ‘solo la austeridad hace fuerte y auténtica la vida cristiana’. Solo la austeridad hace fuerte y auténtica la vida cristiana. Sin embargo, para que el ayuno conserve su verdad evangélica y evite la tentación de enorgullecer el corazón debe de vivirse siempre con fe y humildad.
El Papa Benedicto XVI decía: ‘El ayuno exige permanecer arraigado en la comunión con el Señor, porque no ayuna de verdad quien no sabe alimentarse de la Palabra de Dios’. En este sentido, no se trata de dejar de comer cosas porque sí, sino de ayunar para dejar espacio en el corazón para lo único necesario, el amor: ‘y así tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará’.
La Cuaresma implica vivir el amor a Dios manifestado en el amor al otro. Por eso, saciarnos de actos de servicio, por amor al otro; saciarnos de alegría, gozando cada minuto; saciarnos de optimismo, sabiendo que todo tiene un porqué y un para qué; saciarnos de paz siendo justos, saciarnos de amor, perdonando de corazón al otro; saciarnos de confianza viendo lo bueno que el otro tiene para ofrecerme; saciarme de esperanza, teniendo la mirada puesta en el cielo, saciarnos de amor al contemplar a mi Señor que se despoja de todo para llegar ligero a la cruz, donde dará la vida por mí.
Eso es la Cuaresma, vaciarnos de todo para saciarnos de amor. Y nuestro Padre, que ve en lo secreto, nos recompensará. Hoy vaciarme de mi yo, para que entre un Tú.

Homilías de hoy con el P. Santiago Martín, desde Madrid – España, P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México y P. Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.
Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.
Hoy contemplamos los Misterios Gloriosos.
Hoy empezamos la Cuaresma con la Imposición de la Ceniza, una reflexión con el P. José Gabriel Ansaldi, (OSE), desde Paján, Ecuador.
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